EL BUEN VIVIR (SUMAK KAWSAY)
¿Qué es el Buen Vivir?
EL Buen Vivir es un principio
constitucional basado en el ´Sumak Kawsay´, que recoge una visión del
mundo centrada en el ser humano, como parte de un entorno natural y
social.
En concreto el Buen Vivir es:
“La satisfacción de las necesidades, la
consecución de una calidad de vida y muerte digna, el amar y ser amado,
el florecimiento saludable de todos y todas, en paz y armonía con la
naturaleza y la prolongación indefinida de las culturas humanas. El Buen
Vivir supone tener tiempo libre para la contemplación y la
emancipación, y que las libertades, oportunidades, capacidades y
potencialidades reales de los individuos se amplíen y florezcan de modo
que permitan lograr simultáneamente aquello que la sociedad, los
territorios, las diversas identidades colectivas y cada uno -visto como
un ser humano universal y particular a la vez- valora como objetivo de
vida deseable (tanto material como subjetivamente y sin producir ningún
tipo de dominación a un otro)”. Plan Nacional para el Buen Vivir 2009 –
2013.
El "Buen Vivir" toma su terminología Sumak Kawsay palabra kichua de la cosmovisión ancestral kichwa de la vida. Según sus proponentes está presente de forma similar entre los aymará como suma qamaña y entre los guaraníes como teko porâ o teko kavi. En su significado quechua original, sumak hace referencia a la realización ideal y hermosa del planeta, mientras que kawsay significa "vida", una vida digna, en plenitud. El "sumak kawsay" ancestral considera a las personas como un elemento de la Pachamama o "Madre Tierra" (madre mundo). Así, a diferencia de otros paradigmas, el buen vivir
moderno, inspirado en la tradición indígena, buscaría el equilibrio con
la naturaleza en la satisfacción de las necesidades ("tomar solo lo
necesario" con vocación para perdurar), sobre el mero crecimiento
económico. Sin embargo varios académicos críticos, como Ileana Almeida,
Luis Tuaza, y Andrés Ortiz Lemos, han planteado que el concepto de
interculturales kawsay no corresponde a una propuesta indígena ancestral
sino que es una estrategia discursiva creada para legitimar el proyecto
político de Rafael Correa.1
Influencia en la legislación de Ecuador
El concepto del vivir ha tenido una importante influencia en el espíritu y la redacción de las nuevas constituciones de Ecuador (2008) y de Bolivia (2009). Además, ha permitido el desarrollo de nuevas leyes y de conceptos como el de Derechos de la Madre Naturaleza.
El buen vivir, es la satisfacción plena de las necesidades básicas de
toda la población, es decir dotarle de todo aquello que fue negado en
los gobiernos excluyentes y neoliberales. El buen vivir, un término que
nos hace meditar y pensar, que el Gobierno se preocupa por el bienestar
de su gente, de las comunidades, campesinos, trabajadores, maestros,
entre otros. Proporcionándoles, en primer lugar, seguridad laboral,
fuentes de trabajo para los desempleados y subempleados, salario justo
para los albañiles, empleadas domésticas y los demás sectores que han
sido excluidos de percibir una justa remuneración, que no les permite ni
siquiera tener un acceso digno a la alimentación, peor a la salud,
educación, vivienda, vestido etc. Poniéndolo a cientos de kilómetros del
“buen vivir”. El buen vivir no puede enmarcarse en un simple discurso
teórico, lírico, rígido, demagógico, enmarcado en postulados estricta y
fríamente teóricos.
La constitución ecuatoriana incorpora los principios del buen vivir o Sumak Kawsay
en sus artículos 275° a 278° (Título VI: Régimen de Desarrollo), donde
especifica que: "El Buen Vivir requerirá que las personas, comunidades,
pueblos y nacionalidades gocen efectivamente de sus derechos, y ejerzan
responsabilidades en el marco de la interculturalidad, del respeto a sus
diversidades, y de la convivencia armónica con la naturaleza".2
De acuerdo con el Plan Nacional del Buen Vivir para la República del Ecuador (2009-2013),3 los elementos que lo constituyen son:
- la satisfacción de las necesidades.
- calidad de vida.
- muerte digna.
- amar y ser amado.
- florecimiento saludable de todos en armonía con la naturaleza.
- prolongación indefinida de las culturas.
- tiempo libre para la contemplación.
- la emancipación y ampliación de las libertades, capacidades y potencialidades.
La educación y el Buen Vivir interactúan
de dos modos. Por una parte, el derecho a la educación es un componente
esencial del Buen Vivir, ya que permite el desarrollo de las
potencialidades humanas, y como tal, garantiza la igualdad de
oportunidades para todas las personas.
Por otra parte, el Buen Vivir es un eje
esencial de la educación, en la medida en que el proceso educativo debe
contemplar la preparación de futuros ciudadanos, con valores y
conocimientos para fomentar el desarrollo del país.
El Buen Vivir es una alternativa para la idea del desarrollo. Es un
concepto de bienestar colectivo que surge por un lado del discurso
postcolonial, crítico al desarrollo, y por otro lado de las
cosmovisiones de los pueblos originarios andinos. El Buen Vivir (o Vivir
Bien) es una visión ética de una vida digna, siempre vinculada al
contexto, cuyo valor fundamental es el respeto por la vida y la
naturaleza. Según el Buen Vivir, la naturaleza no es un objeto, sino un
sujeto y no solo las personas sino todos los seres vivos son
contemplados como miembros de la comunidad. El discurso alrededor del
Buen Vivir se puede ver como una reacción contra la materialización. Los
valores de la vida no se pueden reducir a meros beneficios económicos;
pesan más otros principios y otras formas de valorizar y darles sentido.
También en el núcleo del Buen Vivir están los derechos de las
comunidades a vivir según su modo tradicional.
